Se acaba otra jornada de liga llena de polémicas, porque si no hay polémicas no es la liga de los lloros. Y esta vez Mourinho, después de haber sido altamente beneficiado por un penalti, a mi parecer, inexistente, que rompió el partido, salió elogiando al árbitro y ni mencionó la jugada.
Empezamos por el principio.
El Barça gusta y golea
El Barcelona goleó 6-1 al Alavés: un Barcelona que gustó, goleó e hizo las cosas bien. Doblete de Raphinha, que sigue en lo más alto de la tabla de goleadores (15 goles). Doblete de Lamine, que ya está ahí alcanzando a Kylian Penalpé. Penalpé con P, porque es de penaltis, jajaja.
Y vamos a ver cómo termina la siguiente jornada, que viene cargada con todo: Atlético de Madrid-Barça (el domingo 8, 21:00, en el Metropolitano), primero contra segundo, un duelo de titanes. Un duelo que en los últimos años ha sido bastante interesante y que va a traer demasiada cola.
El Atlético, sin ruido
Por otro lado, el Atlético ganó también su partido sin mucha polémica: 0-2 al Levante, con dos goles anulados por fuera de juego, y su séptima victoria seguida.
El plato fuerte: Racing 0-3 Madrid
Un penalti de Mbappé en el que se lanza a la piscina y, al existir un ligero contacto mínimo, el VAR no entra porque no es un error manifiesto. Por ende, el penalti se queda y él lo transforma.
El problema son las formas. No puede ser que sigan existiendo las simulaciones, que no se saque la tarjeta amarilla a quienes simulan, y mucho menos que el VAR no intervenga en acciones que son claramente errores graves.
El Madrid terminó goleando, 0-3. Un muy buen Madrid el primer tiempo; en el segundo, como siempre, se durmió en los laureles y el Racing tuvo más presencia, aunque sin generar peligro claro.
El doble criterio
- El pisotón a Diomande, con el 0-0: se reclamó penalti, pero fue un pisotón muy leve en la punta del pie, ni siquiera trascendental. Por la misma razón que no entra el VAR en el penalti de Mbappé, no entra en este.
- La mano de Tchouaméni (minuto 71): el árbitro pitó penalti, pero el VAR sí intervino y lo anuló, después de comprobar que el balón había impactado primero en el propio jugador del Madrid. Mismo momento, misma forma de actuar, y esta vez sí entró.
Hasta el exárbitro Iturralde González se preguntó por qué en una hora el VAR intervino en Getafe y no en Santander "en una acción muy, muy similar". Pero bueno, ya sabemos cómo son las cosas con el Madrid.
---
Seguimos: se viene una jornada de Champions muy, muy buena, y Liga la semana que viene, increíble.