Un Madrid ligeramente superior y lleno de suerte logró imponerse en el Clásico.
Ayer el Madrid visitaba el Camp Nou con las ganas de sacudirse el mal inicio de temporada y recortarle puntos al Barcelona, que llegaba invicto y con posibilidades de romper un récord del mismo Real Madrid del año 69 (nueve victorias seguidas al inicio de la liga).
El partido
Un Barcelona que salió tímido, cometiendo errores en la salida y poco acertado de cara a puerta. Por su contraparte, un Madrid que salió a la contra a esperar el error, que en efecto llegó en forma de despeje que logró cazar Mbappé (minuto 41). Raphinha igualó en el 61, pero Mbappé volvió a aparecer en el 88 para decidir el 2-1.
El Madrid ganó un Clásico y le recortó tres puntos al Barcelona, que en una semana perdió los dos partidos más importantes que tenía en el calendario este año: París y el Clásico.
El problema del Barça
El Barcelona no va a ganar nada este año, nuevamente, si no hacen algún cambio sustancioso en defensa, porque de nada sirve tener el mejor ataque si luego en defensa no logran resolver acciones "fáciles".
Muy mal Flick en defensa. Bien Mourinho, pero para no perder las costumbres, salió en rueda de prensa llorando por una acción (la entrada de Cancelo a Diomande, que según él era roja y a la que el VAR "estaba durmiendo") y no mencionó otras dos: el pisotón de Camavinga a Rodri en el minuto 94 y la falta de Tchouaméni sobre Espart, que salió lesionado.
Ni todo está perdido ni todo está ganado
El fútbol es cíclico y todo puede cambiar en dos días. Las ligas no se ganan en octubre, mucho menos determinan nada real: solo demuestran que el que falla menos sale ganando.
Quedan muchas jornadas de liga y aún el Barcelona sigue en lo más alto de la tabla.