Arranca la Champions para el Madrid, y lo hace de la peor manera posible: recién golpeado por su primera derrota de la temporada y con una lista de bajas que no para de crecer. Enfrente, el Inter de Milán, el rival que, según se cuenta, nadie en el vestuario blanco quería sacarse en el sorteo.
Llega dolido, y con razones para estarlo
El Madrid llega a esta Champions golpeado tras su primera caída del curso, el 0-1 en La Cartuja ante el Betis. Y aquí conviene ser justos: no fue una derrota por falta de argumentos. El equipo estrelló tres balones en el poste ese día, y Mourinho lo remarcó el lunes: vio al equipo recuperado físicamente y satisfecho con buena parte del rendimiento en Sevilla. Pero en el fútbol de Champions los peros no puntúan, y esta noche toca responder de inmediato.
La lista de bajas, otra vez el problema de fondo
Venimos hablando de esto desde hace semanas, y hoy se agrava. A las bajas ya conocidas de Militão, Rodrygo, Mendy y Endrick se suma Tchouaméni, y encima Cucurella arrastra la duda de los calambres que lo sacaron ante el Betis. Pero el golpe más irónico es otro: Güler, Bernardo Silva y Camavinga están sancionados, sin poder jugar ni un minuto.
Y aquí el detalle que no se puede dejar pasar: el propio Güler, el que en Betis debió ver la segunda amarilla y en cambio Mourinho decidió sustituir cuando era de los que mejor estaba jugando, ahora se pierde este partido por acumulación de tarjetas. La misma gestión de cupos que tanto criticamos esa noche vuelve a pasar factura, solo que esta vez el calendario no perdona.
Con Tchouaméni, Camavinga, Güler y Bernardo Silva fuera, el centro del campo del Madrid depende otra vez de dos nombres: Valverde y Bellingham. Ya lo dijimos con el Málaga: Bellingham es el ancla y el alma de este equipo. Esta noche lo va a tener que ser más que nunca.
Un rival que llega en su mejor momento
El Inter de Milán no viene a hacer bulto. Arranque perfecto en la Serie A, plantilla reforzada en el último mercado, y una épica remontada reciente ante el Nápoles que tiene al vestuario italiano con la moral por las nubes. Su único contratiempo es la baja confirmada de Dimarco por una distorsión en la rodilla, con Carlos Augusto listo para cubrir el carril izquierdo. Enfrente estará Lautaro Martínez, y una defensa italiana con la solidez de siempre, justo el tipo de rival que más le puede hacer daño a una zaga madridista que, con Konaté y Huijsen como única pareja central de garantías disponible, sigue en construcción.
Lo que hay en juego esta noche
Mismo entrenador que arrancó la Liga sin convencer, misma defensa blanda, mismo mediocampo dependiendo de dos jugadores. La diferencia es que esta noche el examen es contra un candidato de verdad, no contra un recién ascendido. Mbappé y Vinicius tienen la obligación de aparecer arriba, porque con las bajas que hay atrás y en el medio, el margen de error del Madrid es mínimo.
Arranca la Champions. Y el Madrid, antes de dar el primer pase, ya está jugando cuesta arriba.